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Nina Simone. Lucha de los derechos civiles. Anti racismo.

¿Y si fueras racista y tuvieras la convicción de que no lo eres?

“Un gran número de personas piensan que están pensando cuando no hacen más que reordenar sus prejuicios”

William James

“Si ellos se sientan atrás, yo no toco”.

Eunice Kathleen Waymon estaba a punto de dar un concierto en una biblioteca y habían mandado a sus padres al fondo. Ella tendría unos siete años y tocaba música clásica en el piano, durante ocho horas al día. Eunice tenía un sueño: ser primera pianista clásica negra en el mundo.

“Al final los pusieron delante para que se sentaran allí contópero fue la primera vez que sentí discriminación. Y me horrorizó”

Tras esa época, Eunice estudió un año y medio en la prestigiosa escuela Juilliard, en Nueva York. Tocaba Franz Liszt, Serguéi Rajmáninov, Bach. Pidió entonces una beca en Filadelfia, en el conservatorio Instituto de Música Curtis.

“Yo sabía que merecía la beca, pero me la negaron y tardé como seis meses en darme cuenta de que fue porque era negra. Nunca pude recuperarme de ese golpe de racismo”. Era 1951. Luego vendría Atlantic City, los bares de mala muerte y el nacimiento su nuevo nombre: Nina Simone.

Viajemos ahora a la mañana del 15 de septiembre de 1963, en Birmingham, Alabama.Se está preparando la misa en la Iglesia baptista de la Calle 16.

Cuatro niñas afroamericanas, una de 11 años y las otras tres de 14, son asesinadas por una bomba de dinamita colocada por el Ku Klux Klan.

Nina dijo al respecto: “Cuando asesinaron a esas niñas en la Iglesia, fue el colmo: primero una se deprime, pero después se enfada; me senté y compuse esta canción. Es una canción muy emotiva y violenta porque así me siento al respecto”.

Así nació “Mississippi Goddam”.

La canción fue vetada en varios estados del sur por criticar el atentado. Nina prosiguió su activismo político en pro de los derechos de los afroamericanos. Era una habitual en las marchas de protestas contra la lenta evolución de los derechos civiles.

“El mayor aislamiento era mi color. Viví en el sur durante 17 años. En mi casa no se podía hablar del tema de las razas. Yo no tenía conciencia. Y no tuve conciencia de eso sino muchos años después”

Hablemos de razas, hablemos de razas y de racismos y pensemos profundamente sobre ello.

¿RAZA?

En biología, raza se refiere a los grupos en que se subdividen algunas especies sobre la base de rasgos fenotípicos a partir de una serie de características que se transmiten por herencia genética.

La genética ha refutado el concepto de raza. Actualmente, sabemos que los seres humanos tenemos el mismo código genético, así que si hablamos de razas, habría que hablar de una única raza: la humana. Así lo han afirmado a lo largo de las últimas décadas múltiples investigadores del genoma (Horold P. Freeman, 2000; Douglas C. Wallace; Eric Lander, 2003 son algunos ejemplos de ello)

La tendencia a categorizar a alguien en una raza o en otra, según su color de piel no es válido para hacer una justificación científica que pueda fomentar la desigualdad entre personas, sin embargo, el término “raza” ha dado lugar a movimientos sociales y políticos degradantes y abusivos, basándose en una base científica inexistente, como pasó con la esclavitud, en el Holocausto o el Apartheid…

El racismo que está presente en la afirmación de la existencia de razas o subespecies en el seno de la especie humana es conocido como racismo biologicista o racismo científico.

Cuando aparece la creencia de superioridad cultural del propio grupo, y/o el rechazo de costumbres, creencias, comportamientos, religiones o lenguas de otros grupos étnicos hablamos de racismo etnocentrista.

Ambos son racismos visibles. Y también existe otro racismo más sutil, un racismo camuflado.

Un racismo del que es posible que hayas sido partícipe en algún momento, no como víctima, si no como ejecutante, máxime si como yo, gozas del privilegio blanco.

Antes de hablar sobre ese racismo, hagamos algunas aclaraciones.

DIFERENCIAS ENTRE ESTEREOTIPOS, PREJUICIOS Y DISCRIMINACIONES

Un ESTEREOTIPO es una percepción simplificada de la realidad, basada en creencias compartidas, generalmente falsas, y que suelen exagerar un determinado rasgo que se cree que tiene un grupo en cuestión. Ejemplo: “Los españoles están todo el día de fiesta” “Todas las españolas bailan flamenco”.

Un PREJUICIO es un juicio u opinión preconcebida sin el conocimiento necesario y de carácter generalmente negativo, que suele suponer una actitud negativa y hostil hacia una persona que identificamos como perteneciente a un grupo, que se considera ajeno al propio grupo de referencia (región, nación, religión, cultura, clase social, orientación sexual, profesión, etc.)

Nuestro imaginario colectivo está plagado de estereotipos y prejuicios, los asimilamos desde que nacemos a través de la sociedad, la educación, la cultura y la afectividad.

La auto observación y la autocrítica constructiva son fundamentales como individuos para poder trabajarlos y para poder formar parte del cambio social, educacional, cultural y político necesarios.

Si mi prejuicio me lleva a una diferencia en el trato (esto incluye la condescendencia y el paternalismo), o si me lleva a manifestar hostilidad, o a provocar la exclusión, estoy incurriendo en una DISCRIMINACIÓN.

EL RACISMO COTIDIANO

Cuando se establece un vínculo directo entre los atributos, rasgos o patrimonio físicos, biológicos o genéticos de un individuo o de un grupo y sus caracteres intelectuales y morales y se afirma luego, a partir de ahí, la superioridad o inferioridad de estos atributos sobre otros, hay racismo.

Creer que las personas negras bailan, corren o juegan al baloncesto muy bien “por naturaleza” es racista e infravalora todo el trabajo y el esfuerzo que hay detrás.

Que una persona se pinte la cara de negro para hacer de Baltasar es racista.

Disfrazarse de indio, de geisha o de negro es racista, porque las etnias y culturas no son disfraces.

Hablar de “virus chino” para referirse al coronavirus, es racista.

Es muy posible, que apenas sin darnos cuenta, algunas veces hayamos incurrido en una expresión estereotipada, socialmente aceptada y con una apariencia inocente, pero lo cierto es que cada vez que utilizamos una expresión estereotipada estamos favoreciendo la aparición de la discriminación.

“Todos los hombres son iguales”.

“Los gorditos son simpáticos”

“Los tíos buenos, o son gays, o están casados”

“Las mujeres conducen peor que los hombres”

“Los italianos son grandes amantes”

¿Eres consciente de haber utilizado alguna de esas sentencias o alguna otra que llevara implícita un prejuicio en algún momento?

¿TE HAS PLANTEADO ALGUNA VEZ QUE PUEDES SER RACISTA Y TENER LA CONVICCIÓN DE QUE NO LO ERES?

¿Alguna vez has expresado frases como las que siguen?

“Trabajo como un negro”

“Te han engañado como a un chino”

“Llevamos el coche tan lleno que parecemos de un campamento gitano”

“Hacer el indio”

“Esto es una merienda de negros”

“No hay moros en la costa”

¿Hasta qué punto somos conscientes del racismo implícito en esas frases?

El lenguaje cobra un papel vital en nuestra construcción como sociedad, en él se reflejan nuestros valores culturales y morales. Los prejuicios ante cualquier grupo desfavorecido por razón de género, etnia u otro factor se graban en el lenguaje.

En la lengua española existen montones de expresiones idiomáticas que reproducen la connotación peyorativa del adjetivo negro: Hay una “suerte negra” (“tener la negra”, “un día negro”, etc.); hay una “mano negra” y grupos con “negras intenciones”; un “mercado negro” un “dinero negro” un “garbanzo negro”, una “oveja negra”, un “pozo negro” y está la “magia negra”. Todas las expresiones se refieren a algo negativo, dañino, maléfico o ilegal. Sin embargo la “magia blanca”, “el mirlo blanco”, las “manos blancas” se refieren a algo positivo, bondadoso o especial.

Los medios de comunicación, la televisión y el cine favorecen muchas veces la prevalencia del prejuicio y el racismo. En España, la asociación The Black View, formada por actores y músicos negros, lucha contra la discriminación que sufren en el mundo artístico.

LOS RACISMOS MODERNOS: RACISTAS ANTIRACISTAS:

El racismo no ha muerto. Quizá a ti esto te parezca una obviedad, pero no sabes cuántas veces he escuchado «No mujer, pero ya no hay tanto racismo como antes» «Anda, Amanda, qué exagerada eres, son casos aislados…»

El racismo está cotidianamente presente, pero ahora es un lobo con piel de cordero. Muy difícilmente aceptaremos que somos racistas, aunque lo seamos. Te voy a poner un ejemplo: Desconfinamiento, fase 1, terraceo familiar. Tu tío, que es muy majo y muy simpático suelta un chiste racista y se parte de risa. Tú no te ríes ni un pelo, y le dices que eso que acaba de contar es racista, y que no tiene ninguna gracia. Y entonces tu tío te dice eso de «Mujer, como te pones, si sólo era una broma, yo no soy racista. ¿Cómo voy a ser racista si soy de izquierdas y tengo tres niños negritos apadrinados en una ONG? Qué cosas tienes… «

EL RACISMO AVERSIVO

En 1986 los psicólogos sociales Samuel Gaertner y John F. Dovidio postularon la existencia de un racismo que sobrevive: el racismo aversivo, que se caracteriza por su naturaleza sutil y ejecución no “a sabiendas”Una persona se declara no racista, de hecho, está convencida de no ser racista y se manifiesta en contra del racismo, pero refleja un favoritismo endogrupal o experimenta cierta incomodidad, o inseguridad racistas.

EL NUEVO RACISMO

Según Meertens y Pettigrew el racismo continúa presente en las personas y, por ende, en la sociedad pero «el rechazo inaceptable» de ser reconocido socialmente, se transfigura y camufla en “prejuicio sutil”

Este nuevo racismo sutil se esconde tras un discurso en el que se pide la igualdad para todas las culturas, así como el reconocimiento de la identidad nacional de los países, pero al mismo tiempo, tras ese discurso, existe un temor o rechazo a la persona extranjera y se pide cooperación entre las potencias mundiales para que se reduzcan los problemas en el tercer mundo, con el fin de evitar una mezcla entre culturas.

¿QUÉ PODEMOS HACER?

Valga decir por delante que yo estoy aprendiendo, así que lo que sigue no son axiomas, son reflexiones. Te invito a colaborar en ellas.

Yo creo que podemos empezar por nosotras mismas… Pensar y reflexionar de verdad, lo que implica no reordenar prejuicios y no incurrir en justificaciones.

1º – Cuestionémonos: “¿Qué es ser racista?» “¿Me considero racista?” “¿Qué significa para mi ser blanca?» “¿Qué pienso sobre mi privilegio blanco y sobre cómo influye en mi vida?”

2º – Hablemos sobre ello con otras personas.

3º – Aceptemos que seguramente en algunos momentos incurramos en prejuicios (de etnia, de género, de edad, de cultura, o de cualquier otro factor). Si empezamos por aceptar esa posibilidad, podemos comenzar a modificarla.

4º – Reflexionemos sobre el uso de nuestro lenguaje, el uso de los llamados “microracismos” o sobre el racismo cotidiano y tomemos conciencia de lo violento y dañino que puede ser.

5º – Si bailas, si cantas o tocas música se cuidadosa de no incurrir en la apropiación cultural. No despojemos a esa música o a ese baile de su significado ni banalicemos su uso. Recuerda que el swing y el blues son mucho más que un entretenimiento: honremos sus raíces aprendiendo sobre ellas y las personas a las que debemos agradecimiento porque esa cultura haya llegado hoy hasta nosotras.

6º – Leamos, aprendamos, reflexionemos. Compartamos.

Te dejo aquí el Decálogo para la buena aliada antirracista de Desirée Bela-Lobedde.

Gracias de corazón por leer y por estar al otro lado. Este es un artículo que me ha costado particularmente escribir y que me he cuestionado mucho si publicar… Está incompleto, porque estoy segura de que puede enriquecerse con tu visión y con tus palabras. Quizá tienes recomendaciones o inspiraciones que compartir. 🙂

FUENTES:
  • Foto: Nina Simone die met kerst op televisie zal verschijnen, 14 December 1965
  • Dutch National Archives, The Hague, Fotocollectie Algemeen Nederlands Persbureau (ANEFO), 1945-1989, Nummer toegang 2.24.01.03 Bestanddeelnummer 918-5601, Kroon, Ron / Anefo
  • Liz Garbus, What Happened, Miss Simone? – Documental. Netflix. 2015
  • Nina Simone, la heroína negra de los derechos civiles – clarín.com
  • Esther Rebato – Sobre el uso del concepto de “raza” en la especie humana
  • Félix Rodríguez González, Lenguaje y discriminación racial. En torno a la negritud, Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid (2003)
  • Isabel Cuadrado Guirado, Marisol Navas Luque, – El estudio del prejuicio en psicología social Sanz Y Torres. – 2013.
  • Esteve Espelt, Federico Javaloy & José-Manuel Cornejo (2006)The paradox of aversive racism against immigrants: An experimental study, International Journal of Social Psychology,21:1,3-20,DOI: 10.1174/021347406775322232
  • Francisco Fernández Buey, ¿Qué se puede hacer para evitar el racismo y la xenofobia?, Inmigración y cultura, CCCB, Barcelona, 2003, pp. 87-104.
  • Paula Martínez Soos, Julia Rodríguez Meneses, Isabel Rodríguez Téllez, Ana Belén Serrano García – La invisibilidad de los microracismos Universidad Complutense de Madrid – Facultad de Educación Madrid – 2018
  • Pablo Pascale – Nuevas formas de racismo: Estado de la cuestión en la Psicología Social del prejuicio. Universidad de Salamanca, España. Cienc. Psicol. Vol.4 no.1 Montevideo mayo 2010

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